Tu vida puede dar un giro inesperado en cuestión de minutos. La gente cambia, pasamos de un lugar a otro, conocemos gente nueva, nos enamoramos y nos desenamoramos, un día creemos que todo es perfecto y al día siguiente necesitamos dejar todo atrás. Y es así, porque somos humanos, y necesitamos los cambios.
Lo malo es que muchas veces vivimos intentando hacer felices a los que nos rodean, y por miedo a hacerles daño decidimos que esos cambios que andamos buscando pueden esperar. Pero es tu vida la que está en juego, son tus días, tus horas y tus segundos, son tus decisiones, tus sueños, tus sonrisas y tus lágrimas. Así que seamos valientes. Hay veces que, antes de todo, estás tú.
Lady.
I know she's a super lady.
domingo, 18 de noviembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
Paradise
Queremos un mundo en el que las personas se ayuden las unas a las otras, un mundo en el que la tolerancia no sea sólo hacia unas personas y hacia otras no, un mundo en el que nadie se vea obligado a pasar hambre mientras otros tiran el dinero. Queremos ver las estrellas cuando vayamos por la ciudad cogidos de la mano con una persona especial. Queremos meternos en el mar y no encontrarnos una bolsa de plástico, pisar la arena y no clavarnos un cristal. Queremos un mundo en el que, al sonreír, te contesten con otra sonrisa.
O, al menos, eso es lo que quiero yo.
O, al menos, eso es lo que quiero yo.
Life, to live.
Todos tenemos un saco lleno de secretos, pensamientos y recuerdos que cargamos cada día a nuestra espalda. Normalmente estamos tan acostumbrados a ello que nos levantamos de la cama sin darnos cuenta siquiera de lo que pesa todo eso. Pero hay días que parece imposible. Hay mañanas que preferirías no levantarte jamás con tal de no tener que acercarte a ese maldito saco, el cual te recuerda todos los días que tu vida no es como te gustaría que fuese, que has cometido errores irreparables y que todo lo bueno se acaba.
Pero te voy a decir una cosa: siempre habrá alguien a tu lado ayudándote a cargar tu saco. Y no porque ellos no tengan uno propio, sino porque es lo que hace la gente que se quiere. Las personas nos apoyamos los unos en los otros.
Así sobrevivimos, día a día, mañana tras mañana. A veces, con un abrazo basta.
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