Hay que aprovechar las oportunidades que nos da la vida, porque la vida no es compasiva, ni sensata, ni cruel. La vida simplemente pasa, y puede darnos un millón de oportunidades, o no darnos más que una. Eso no podemos saberlo. Así que por eso, por la ignorancia, hay que aprovechar cada momento, cada oportunidad. Debemos ser inteligentes e ir por delante de la vida, atentos a lo que se nos presente a la vuelta de la esquina.
Ojalá fuese tan fácil.